Se
justificaría su empleo de aviador en el CEEPAC si cuando menos Alfredo Narváez
Ochoa tuviera una carrera universitaria o de menos la prepa, pero como prófugo
de los estudios hubiera sido imposible que mantuviera a su familia sin acudir
al chayote, al fraude, a la extorsión y al chantaje.
Thursday, September 22, 2016
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment